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Pamplona. Reforma de vivienda SF

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Reforma de vivienda SF

Autor/es
Yoana Urralburu Soto

Cliente
Privado

Ubicación
Pamplona

Estado
Construido

Superficie
176 m2

Autora fotografías/infografías
Mikel Muruzabal

 
Flexibilidad: posibilidad de trasformación y adaptación a un mundo imprevisible

El objeto del proyecto consistía en reformar una vivienda existente en un bloque de pisos del año 1974. Se trataba de una vivienda grande, de unos 160 m2 útiles, con fachadas exteriores a O y N, y fachadas E y S a patio interior. La vivienda existente contaba con 5 dormitorios, tres de ellos a O y los otros dos a S y E (patio), cocina y dos baños dando a patio también, un aseo interior y un gran estar con fachada a O y con salida a una amplia terraza, a la que también daban los dormitorios del O, y que contaba con unas magníficas vistas de la avenida Sancho el Fuerte e incluso de la cercana Vuelta de Castillo. Sus puntos débiles eran claramente la hermeticidad y la falta de flexibilidad de la distribución, la iluminación más leve de las piezas que daban al patio interior, echándose sobre todo de menos en la cocina, y los metros invertidos en espacios de circulación.

Teniendo en cuenta que la estructura general de distribución no estaba mal y que tampoco se quería hacer una reforma integral, las premisas del proyecto fueron: aumentar la comunicación entre cocina y estar para que pudieran concebirse, si se quisiera, como un solo espacio, y para que la iluminación de la fachada O del estar llegara también a la cocina, pieza central de la vivienda. También se vio importante reforzar la comunicación del estar con la terraza y las fabulosas vistas existentes; además de por otro lado, hacer posible la utilización de los espacios de circulación para diferentes usos, sacando de ellos mayor provecho. Como en el uso habitual de la vivienda, sólo se iban a requerir tres dormitorios, el cuarto dormitorio se concibió como un espacio flexible, multifuncional, de estudio u ocio, que pudiera abrirse y cerrarse al distribuidor de los tres dormitorios, aunando ambos espacios en uno solo de mayor amplitud y haciendo posible el uso del espacio del corredor para algo más que meramente distribuidor. Por otro lado, el quinto dormitorio, situado al otro lado de la cocina y cerca de la entrada a la vivienda, se convierte en otro espacio multifunción, normalmente oficio de servicio, pero que pudiera transformarse en dormitorio de invitados si en algún momento se requiriera, ya que además cuenta con aseo situado a su lado. Respecto a lo que concierne a los cuartos de baño, se mantuvieron en su localización original, no obstante, en el dormitorio principal se creó una zona de vestidor aseo, localizando inodoro, bidé y ducha en cabina cerrada, y dejando los lavabos abiertos al vestidor para que pudiesen ser utilizados independientemente. La misma operación se hizo en el otro baño, aunque los lavabos quedaban dentro del mismo. En cuanto el aseo cercano a la entrada, y a lo que normalmente se usará como oficio, anotar que se localizaron en él la lavadora y secadora, aunque ocultas por estética, pudiendo desarrollar además de la labor de aseo, la de cuarto de limpieza.

En el proyecto se tuvo presente en todo momento que en un mundo tan cambiante, como en el que vivimos, y que evoluciona de forma imprevista, la flexibilidad, la posibilidad de trasformación y la de adaptación a diferentes funciones eran imprescindibles, así como la amplitud y la fluidez espacial, requerida además por los inquilinos. Por ello en los usos privados se mantuvieron las puertas abatibles, de cierre más estanco, aunque nuevas, mientras que en los usos más públicos se colocaron puertas correderas, más o menos amplias, que van de suelo a techo, lo que permite que desaparezcan una vez abiertas. De esta manera el espacio puede fluir entre ellas, ofreciendo diferentes variantes de configuración mediante la apertura o cierre de las mismas, eliminándose los espacios puramente de circulación y posibilitando diferentes transiciones que permiten distintos usos de esos espacios según las circunstancias.

En cuanto a materiales se refiere, se optó por conservar y recuperar el pavimento original de baldosas de madera de roble, por estar en buen estado, por su valor artesanal, y por su belleza y calidez. Como éste no existía en los cuartos húmedos, en ellos se colocaron nuevos revestimientos de cerámica tanto en suelo como en paredes. Y respecto a los falsos techos, se conservaron los originales de escayola con sus molduras en los dormitorios estancos, insuflando lana de roca en su interior para mejorar el aislamiento, y se colocaron nuevos falsos techos de yeso laminado con aislamiento en estar, cocina, espacio multifunción/estudio, distribuidores y baños. Los nuevos techos se hicieron al mismo nivel, para reforzar la continuidad espacial que se quería conseguir con las puertas correderas. En lo que concierne a mejorar la eficiencia energética de la vivienda, cosa muy importarte y que también se tuvo como premisa, se sustituyeron todas las carpinterías exteriores por nuevas de aluminio lacado con vidrios dobles con argón, mucho más eficientes, y como existía cámara en las fachadas originales, se inyectó lana de roca en toda ellas. Además, se hicieron nuevas las instalaciones de fontanería, saneamiento y electricidad, y se colocaron nuevos radiadores más eficientes. Respecto a la policromía, fundamental para conseguir diferentes ambientes y trasmitir sensaciones, se optó por paredes perimetrales de un blanco roto en contraposición de los techos y puertas de un blanco puro, para aportar mayor luminosidad y contraste. Para el dormitorio principal se eligió un marrón visón clarito, por destacar su singularidad, y para los otros dos dormitorios un gris claro, relegando el color, azul acero, al mobiliario de cocina, pieza central de la vivienda, pues trasmitía tranquilidad, personalidad y frescura. Cabe destacar también, sobre la iluminación artificial, que se intentó reducir al máximo los puntos de luz en techo, optándose por luz indirecta mediante fosas longitudinales, así como por apliques de pared. Todos ellos por supuesto LED y la mayoría regulables, para poder jugar con las intensidades de luz según los requerimientos de cada momento.

Para finalizar recalcar, que en todo momento se pensó en crear un espacio, no solo atendiendo a lo visual, sino también a lo sensorial. Diseñado teniendo en cuenta las necesidades y deseos reales de quienes lo iban a habitar, y para que tuviera un impacto mental y medioambiental positivo.


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