
55 viviendas VPT
Autor/esYoana Urralburu Soto, María Teresa Apezteguía Elso, Begoña García Gordo, Juan Carlos Linares Fernández, Silvia Saldaña Vela
Cliente
UTE Luis Martínez Benito, SA - Sarriguren Constructora y Promotora, SL
Ubicación
Entremutilvas (Valle de Aranguren), Parcela 28 (lote14), Navarra
Estado
Concurso 2010. 1º Premio
Superficie
-
Autora fotografías/infografías
Gustavo Vitores
El proyecto coloca, a lo largo del volumen, 5 núcleos de comunicación compuestos por un ascensor para 8 personas, cuatro patinillos para instalaciones generales y una escalera de dos tramos, iluminada por un lucernario vertical que la acompaña en toda su trayectoria, desde la planta baja hasta la cubierta. La mayoría de las viviendas son pasantes con doble orientación, una de ellas benigna (SO) y otra no tanto (NE). En el caso del núcleo situado en el extremo SE, que da acceso a 3 viviendas, una de las viviendas es similar a las de los otros núcleos mientras que las otras dos, más pequeñas, se colocan en las esquinas, por lo que siguen teniendo doble orientación, y abren las estancias principales hacia las mejores orientaciones de cada caso (SE o SO).
Todas las viviendas pasantes responden, en general, a la misma tipología, que es bastante singular. Su distribución se compartimenta en varias bandas longitudinales: la banda externa de las zonas de noche, situada hacia la orientación NE, es decir la más fría; la banda interna de baños y distribuidores, que actúa como barrera fónica entre los dos lados de la casa; y la banda externa de las zonas de día, abierta a la orientación SO, es decir, la más cálida y soleada, y que contiene los estares, las cocinas, los comedores, los jardines de invierno y los balcones. Los llamados en el proyecto jardines de invierno son espacios muy versátiles que, según la época del año, pueden cambiar de situación y uso. Por este motivo, llevan un segundo cierre de vidrio plegable, añadido a la fachada estanca de la vivienda, que aparece y desaparece según las necesidades de la época y los usuarios. Así en invierno, en la posición de cerrado, constituye un espacio-invernadero que actúa, además de como una nueva estancia que se añade a las tradicionales, como una óptima medida bioclimática ya que protege y aísla la casa al tiempo que recoge el calor de las horas soleadas. En cambio en verano, en la posición de abierto, se convierte en una gran terraza cubierta que prolonga el estar y permite disfrutar de la buena climatología de esta época del año. Este cierre acristalado móvil se encuentra completado por persianas, enrollables o acumulables verticalmente, de lamas horizontales orientables lo cual añade todavía más versatilidad a este espacio de invernadero-terraza que puede combinar el vidrio abierto o cerrado con las diferentes posiciones y orientaciones de las lamas.
La imagen del edificio está basada en el realismo y la transparencia de su cotidianidad y es una consecuencia de la actividad de sus ocupantes. La calidad interior está relacionada con el espacio, el ambiente, las entradas de luz y el confort. La fachada principal está constituida por las galerías-invernaderos transparentes que actúan de filtro vegetal. En esta orientación SO, y también SE, variedades vegetales como buganvillas, en flor casi todo el año, y otras especies de distinta floración proporcionan una imagen sorprendente y cambiante que se suma a la puramente arquitectónica. Esta fachada construida como suma de puertas plegables y módulos de carpintería correderos, protegidos por vuelos longitudinales y por persianas orientables, permite que la casa evolucione de un estado más cerrado a uno más abierto según las necesidades y los deseos de luz, transparencia, intimidad, protección o ventilación. De este modo, el espacio habitable de la casa puede variar según las estaciones, desde la dimensión más reducida (estar-habitaciones) hasta la más grande, mediante la integración del jardín de invierno. La fachada trasera, en cambio, se encierra, se protege de la climatología adversa del NE, impone unos límites definidos a los espacios nocturnos y defiende su privacidad frente a la publicidad con la que se trata a los espacios comunitarios. Por este motivo, contrasta la masividad de la piedra apilada (aunque se trate de una fachada ventilada) con la levedad del cristal y la ligereza de los vuelos de la otra cara; opone la delimitación de sus aberturas, recercadas por los dinteles y vierteaguas, con la desaparición de los límites que sucede continuamente al otro lado de la misma vida. Con todo ello el edificio manifiesta una dimensión estética esencial, extraída de una expresión realista de lo utilitario, de lo que es estrictamente necesario, de lo realmente importante y, en definitiva, de la forma de vida elegida por sus habitantes.







