
Sarriguren, Egües. Instituto de Enseñanza Secundaria Obligatoria
Autor/esYoana Urralburu Soto, Maite Apezteguía Elso, Begoña García Gordo, Juan Carlos Linares Fernández, Silvia Saldaña Vela, Tabuenca & Leache Arquitectos
Cliente
Educación. Gobierno de Navarra
Ubicación
Sarriguren, Egües, Navarra
Estado
Concurso 2017
Superficie
-
Autora fotografías/infografías
Mikel Goñi Los Arcos
El edificio tiene forma de L. El ala N, la más larga, tiene 3 alturas mientras que el ala O se eleva con una única planta, de altura variable debido a las diferentes necesidades de los usos que acoge. Resulta así una composición clara compuesta por dos volúmenes principales, el de las aulas y el del gimnasio, colocados perpendicularmente y atados por una planta baja con los porches del patio y los vestuarios deportivos. Dicha L abraza el patio escolar, espacio abierto que se suma visualmente al paisaje circundante, con vistas al monte y a la regata Karrobide, orientado al SE y protegido así de los vientos dominantes del NO. El bloque de aulas configura una fachada urbana a la calle Elizmendi, separándose de esta vía urbana mediante una franja vegetal, de 4 m de fondo, que facilita el acuerdo entre la rasante inclinada de la acera y la cota horizontal del Instituto. Desde la calle, el edificio se percibe como una caja, de escala amable, ritmada por la modulación de las piezas de hormigón ligero prefabricado y de los huecos de ventanas, apoyada sobre un zócalo masivo de paneles de hormigón, también prefabricado pero sin aligerar. Al trabajar con el mismo material, aunque con diferentes texturas y despieces, se unifica el color blanco-grisáceo del conjunto, consiguiendo así un edificio variado pero armónico. El bloque del gimnasio hace frente al gran aparcamiento que, por obligación urbanística, resuelve la parcela. En total 80 plazas de las que 18 son para el centro y 62 para el entorno. Este aparcamiento, de forma triangular y ubicado en el lado O del solar, por su gran tamaño y su proximidad a la dotación escolar, se plantea como una zona mixta de pavimento-vegetación, con árboles entre plazas y construido con losetas de hormigón caladas en cuyos huecos crecerá la hierba. De esta manera, se consigue aminorar la marcha de los vehículos en las proximidades del Instituto y reducir el impacto de esta gran superficie pavimentada en la urbanización. El acceso principal se sitúa en la esquina NO de la L. Se proyecta un porche que, aunque orientado hacia la calle Elizmendi gira hacia el aparcamiento hasta recoger una segunda entrada al conjunto que posibilita abrir las instalaciones deportivas, con independencia del resto del Centro, los días festivos.
El programa educativo se distribuye en un único bloque compacto, modular y versátil, a ambos lados de un pasillo central iluminado a través de las aulas, que se acorta visualmente al dotarlo de luz y vistas en ambos extremos. El gimnasio ocupa el lado corto de la L, con instalaciones y sectorización independiente. Se disponen dos escaleras, para cumplir con CTE-SI* y reducir los recorridos interiores entre aulas de distintas plantas y de acceso al patio. Una de ellas se sitúa en el vestíbulo de entrada, junto al ascensor que posibilita la eliminación de barreras. La otra en el extremo del pasillo que conectará con la futura ampliación. Se proyectan también dos bloques de aseos y un almacén, junto a dichas escaleras. La modulación de los paquetes de aulas y sus huecos ritmados de ventanas a fachada permite una fácil redistribución futura y/o en fase de proyecto. El módulo adoptado se adapta bien a las superficies previstas de los distintos espacios del programa. El aula-tipo adquiere una proporción cercana al cuadrado, que facilita la cercanía al profesor y a la pizarra y evita distracciones, reduce la superficie de fachada y permite una edificación más compacta y económica. En esta propuesta, las plantas 1 y 2 son iguales. Todas las aulas se orientan a N, por ser ésta la mejor orientación lumínica para las salas con mayor uso horario. La fachada S se reserva para las aulas de refuerzo, de uso más esporádico y corto en el tiempo, los laboratorios de ciencias y las aulas de informática, colocadas en plantas elevadas por razones de seguridad. En esta misma fachada S, aunque al otro lado de la escalera principal, se sitúan los departamentos, integrados en el programa docente pero con una cierta independencia. En planta baja, entre las dos escaleras y los grupos de baños, orientadas a S y con vistas al patio, se ubican la biblioteca y las aulas taller y tecnología. Abiertas a N, se posicionan las aulas de plástica y las de música que ocupan un extremo de la edificación por su necesidad de refuerzo del aislamiento acústico. La zona de trabajo administrativo se sitúa en planta baja, junto a la entrada principal ubicada en el porche de la esquina NO y con cancela cortavientos de doble puerta. Una segunda cancela interna permite el paso directo desde el vestíbulo al patio, al gimnasio-salón de actos, a los aseos y/o a los vestuarios (incluso al almacén del gimnasio, si se quiere). Esta segunda cancela conecta también con la mencionada entrada secundaria que permite el uso independiente del gimnasio y el patio, mediante una sencilla gestión del cierre o apertura de puertas, sin necesidad de abrir el Instituto los días de fiesta. El gimnasio y sus vestuarios constituyen, en el conjunto escolar, una parte independizada del programa, por lo que pueden tener un tratamiento constructivo diferente y unas instalaciones independientes. El gimnasio, una sencilla caja de base rectangular que se eleva sobre la rasante de la cubierta de los porches, se ilumina mediante la sustitución, en su fachada O, de la chapa prelacada que sobresale de la base de hormigón por policarbonato traslúcido. Además, un gran ventanal en la base de su fachada E comunica los espacios deportivos interiores con los exteriores a través del profundo porche de juego que discurre a lo largo de esta fachada hacia el patio. Los vestuarios podrían obtener luz natural con la apertura de lucernarios puntuales en el techo del porche, reduciendo así su consumo energético. Las salas de instalaciones, un cuerpo de planta baja ubicado en el interior del porche de entrada, tienen acceso directo desde la entrada secundaria lateral (con posible estacionamiento discreto y puntual de vehículos de mantenimiento) y desde el interior, a través de un vestíbulo de independencia.
Se dispone un vallado de tubos verticales en los lados S y E que cierran el patio, coincidentes con los límites de la parcela escolar. La edificación constituye el límite del recinto en los lados N y O, haciendo innecesario dicho vallado. Se proponen parterres con vegetación arbustiva para separar el tráfico peatonal de la fachada en el lado N y para facilitar el encuentro de las diferentes rasantes entre la calle y el interior del Instituto. El patio se proyecta sensiblemente horizontal, a la misma cota interior de la planta baja, con tan sólo pendientes de urbanización para la evacuación de aguas. Los desniveles del terreno entre el exterior del recinto y el interior de este espacio de juegos se resuelven con una rampa, en el caso de la calle Elizmendi, y una escalera, en el del aparcamiento. También en el porche de entrada se plantean pendientes para encontrar las diferentes rasantes que allí confluyen. En todos los casos, las rampas proyectadas cumplen las condiciones de CTE y permiten el acceso de minusválidos sin barreras arquitectónicas. Los materiales y sistemas constructivos principales son soluciones racionales, económicas y de fácil mantenimiento, encaminadas a la consecución de un ECCN Edificio Consumo de energía Casi Nula.





